Proyecto Educativo
Un modelo centrado en la persona.
RASGOS FUNDAMENTALES DEL CARÁCTER PROPIO
Lo que define el tipo de educación que queremos ofrecer se basa en la concepción cristiana del ser humano, de la vida y del mundo. En nuestra escuela procuramos favorecer el crecimiento y la maduración de los alumnos en todas sus dimensiones. Por ello:
Ayudamos a descubrir y potenciar las capacidades físicas, intelectuales y afectivas, así como a identificar, aceptar y superar sus limitaciones.
Educamos su dimensión social y promovemos su inserción en el mundo de manera responsable y constructiva.
Potenciamos la dimensión ética y trascendente de la persona.
La metodología didáctica es personalizada, abierta y flexible.
Damos gran importancia a la creatividad y al desarrollo de la capacidad intelectual de los alumnos.
Promovemos la convivencia, las relaciones de cooperación entre compañeros y el trabajo en equipo.
Proyectamos la educación más allá del aula y del horario lectivo a través de múltiples actividades formativas.
ESTILO EDUCATIVO
Nos proponemos educar en valores. Educamos para la libertad, la justicia, la solidaridad, la gratuidad, la capacidad de asombro, la tolerancia, el amor, la paz y la defensa de toda vida, como valores evangélicos que enriquecen la acción educativa y cuyo cultivo es especialmente urgente en nuestra sociedad.
Mantenemos una relación sencilla y cercana entre todos los miembros de la Comunidad Educativa, creando un ambiente de familia.
Orientamos a los alumnos en su trabajo para que descubran sus aptitudes y limitaciones y desarrollen todas sus capacidades.
Utilizamos una metodología didáctica abierta, flexible y constantemente actualizada.
Potenciamos el rigor intelectual basado en el estudio reflexivo, la elaboración cuidadosa de trabajos, etc.
El equipo de educadores comparte el compromiso personal de ser coherentes con todo lo que queremos transmitir.
Vivimos en un ambiente sencillo, acogedor y respetuoso que fomenta la confianza, la alegría, la lealtad, la ilusión y la generosidad, al mismo tiempo que la austeridad y el espíritu democrático.
Manifestamos una opción preferente por los niños más desfavorecidos, ya sea por su nivel económico, por su capacidad intelectual, por cualquier tipo de limitación física o por su procedencia de países y culturas diferentes a la nuestra.